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¿Qué esperar de la economía mundial este 2019?

Actualmente no es posible efectuar un análisis de la economía a nivel internacional sin tomar en cuenta la guerra comercial entre Estados Unidos y China, tema contingente que los mercados han venido siguiendo de cerca y el cual ha sido un importante factor de riesgo para los inversores. Hay quienes estiman que esta guerra comercial podría seguir activa hasta la primera mitad de este año y -con buena suerte- solo hasta el primer trimestre.

En este contexto, las visiones más optimistas estiman que si el conflicto entre estas potencias mundiales se zanja en buenos términos, se podría generar un impulso positivo para mercados financieros como el de Asia, aunque también en menor medida para mercados como Estados Unidos y Latinoamérica.

Y por el efecto que éste conflicto tiene en los commodities, – si la guerra comercial terminase en buenos términos – el mercado anticiparía una mayor demanda de China, lo que sustentaría buenos precios para las economías emergentes productoras de materias prima- como la de nuestro país- aumentando el valor de materias primas como el cobre, hierro, petróleo y otros metales que han ganado importancia.

Por el contrario, las visiones más conservadoras estiman que si esta guerra comercial terminase exacerbándose, tanto China como los mercados emergentes podrían verse impactados negativamente, dado que una baja en la demanda y precio en los commodities afectaría el crecimiento de éstas economías emergentes e incluso, en etapas posteriores, podría afectar inclusive a economías desarrolladas, lo cual representa un escenario más negativo que positivo.

De este modo, si se efectuara un análisis de la economía a nivel mundial considerando únicamente la guerra comercial entre China y Estados Unidos como variable, el crecimiento económico proyectado para el 2019 sería de menor dinamismo comparado con el 2018, aunque sin implicar lo anterior una crisis en sí.

Proyecciones para Estados Unidos:

Si bien la guerra comercial entre Estados Unidos y China es uno de los temas determinantes para el desempeño de la bolsa en Estados Unidos durante este año, el segundo gran tema que tiene un impacto en la economía norteamericana tiene que ver con la política monetaria de ese país y cómo evolucionará la misma.

A finales del año que recién terminó, el Sistema de la Reserva Federal (FED) realizó el último aumento de la tasa en 0,25% y anunció que habrá dos alzas adicionales, lo que afectó al mercado haciendo caer las bolsas. La interpretación que le dio el mercado a dicho anuncio fue que la economía americana no estaba bien, lo cual generó preocupación por el lado del resultado de las compañías que lideran los desempeños bursátiles.

La gran interrogante para este 2019 es qué sucederá si el escenario base es que aumentará la tasa. Lo anterior, no es una noticia totalmente negativa, porque es sabido que la economía general se moderará en relación a 2018 pero soft landing (con una tasa de crecimiento económico lo suficientemente alto como para evitar la recesión, pero lo suficientemente lento como para evitar una inflación alta), llegando a un 2% o 2.5%. En este contexto, cuando se revisan los indicadores financieros macroeconómicos, los elementos que en el pasado fueron gatillantes de una recesión hoy no están presentes, estando varios de ellos en niveles sólidos. De este modo, se estima que ese efecto duraría el primer trimestre del año toda vez que en el segundo la base de comparación ya lo tendría incorporado.

Proyecciones para China:

Se estima que el escenario para China es de menor dinamismo comparado con el 2018, lo anterior se debe a que al ser una economía que depende mucho de sus exportaciones, la guerra comercial los pone en mayor riesgo, proyectándose un impacto mayor en su economía. Por este motivo, existe consenso en proyectar que crecería menos del 6.5% comparado con el año anterior, llegando a 6.1% aproximadamente, pero sin significar lo anterior una crisis para su economía

Es importante considerar que aún si se llegara a producir alguna situación que afectara de manera importante a la economía china, la autoridad económica local de dicho país tiene varias herramientas que permiten sostener y eventualmente estimular su economía, lo cual le da seguridad.

Proyecciones para Europa:

La proyección de crecimiento de la Unión Europea para el año 2019 se reduce al 2%, fruto de la ralentización de la economía mundial. El principal tema al que habrá que estar atento durante estos primeros meses del año será la salida o no de Reino Unido de la Unión Europea, donde la opción más favorable para el mercado europeo es la no realización del Brexit. Si todo va bien, a medida que se recupere la confianza, el crecimiento de Reino Unido podría volver al 2%.

Por su parte, Alemania-la principal economía de la zona euro- tendría un estancamiento, al igual que Francia e Italia, que se estima reducirán su expansión de 1,2% y al 1%. En este contexto, España se situaría como el principal motor de los grandes países de la zona euro.

Proyecciones para Latinoamérica:

En cuanto a las economías latinoamericanas emergentes, Brasil se recupera después de años difíciles, con muchas expectativas sobre lo que podría hacer el nuevo presidente Jair Bolsonaro respecto a las reformas previsionales y tributarias que podrían impactar su economía.

Por otro lado, México está viviendo un escenario político complejo, que lo sitúa como un mercado poco atractivo en 2019, lo que podría cambiar si el gobierno entregara señales de compromiso con la economía de mercado. En este contexto, se prevee que los inversionistas aun no quieren incrementar, pero hay que estar atento porque aún no se tiene claridad.

Para el resto de la región, a Chile, Perú y Colombia se les ve creciendo, Chile menos que en 2018, pero nada dramático, llegando a alrededor de 3.5%, en la misma tónica que todo el mundo.

Perú también hace las cosas bien, resolviendo sus temas políticos internos, estimándose que inclusive podría crecer más que Chile. Colombia se encuentra en la misma senda. En tanto Argentina se considera un mercado complicado por estar enfrentando una crisis financiera importante, e inclusive se habla de una posible recesión. Las visiones más conservadoras estiman que se tiene que resolver el proceso eleccionario, aunque el mercado ve con buenos ojos el continuismo del actual presidente, Mauricio Macri, por su política menos extremista comparado con sus opositores.

Proyecciones para Chile:

En el ámbito de la economía a nivel interno de nuestro país, existen proyectos mineros importantes que una vez ejecutados implicarían un aumento en la generación de empleo y dinamismo interno. Asimismo, existen proyectos de ingeniería en curso que favorecerían nuestra economía, por cuanto hay optimismo respecto de estas expectativas. En este ámbito hay que ser más bien positivos que negativos.

Se estima que el crecimiento de 2019 será cercano al 4% porque la base de comparación era muy baja, pero el próximo año se tornará más desafiante. Cualquier valor entre 3% y 4% no sería malo para Chile. Por su parte, se estima que el tipo de cambio dependerá de las tasas de interés de Chile, Estados Unidos y los riesgos globales, como las caídas de los mercados de diciembre. Si esto se detiene y recupera veremos que el dólar podría tener espacio para llegar a niveles de $650, dependiendo también de lo que pase con el precio del cobre.

Las visiones más optimistas en esta línea, proyectan que si no se genera un escalamiento de la guerra comercial, China debería demandar más cobre lo que impactaría positivamente a nuestro mercado, por cuanto el precio local de esta materia prima tendería al alza. Hay que considerar que con todos los temas medioambientales no entrará mucho más cobre hasta el año 2023, la oferta hasta ese año seguirá estancada y si la demanda sigue subiendo al 2% el precio naturalmente debiera subir.

Por último, respecto del petróleo, existe una sobreoferta a la fecha que hace estimar que sus precios caigan, esperando que se mantenga en USD40 y no USD80 como tuvimos a mitad de 2018.