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El desafío de comunicarse con nietos adolescentes

Los adolescentes hablan un idioma diferente, se visten a la moda y tienen la cabeza permanentemente pegada a un abanico de dispositivos audiovisuales. También enfrentan problemas distintos de los que atravesamos cuando teníamos su edad. Pese a esta “aparentemente” enorme brecha entre las experiencias de cada uno, los abuelos pueden y deben conectarse con sus nietos adolescentes. Ellos pueden ser una voz de amor, experiencia y razón, sin la necesidad de educarlos. Gracias a esta posición, pueden ser interlocutores experimentados, un oído solidario y un confidente leal para los adolescentes que los rodean.

Lo más importante es fomentar el respeto mutuo entre ambos. Una de las cosas clave por recordar es que los adolescentes ansían independencia. Cuanto más se trata de imponerles autoridad, más se alejan. ¿Los estás corrigiendo o criticando mucho? Si es así, da un paso atrás y asegúrate de tener la misma cantidad de intervenciones neutras sin adoptar una actitud sentenciosa. Trata de conectarte con tu nieto en una relación de paridad. Muestra interés en lo que hacen, qué música escuchan, quiénes son sus amigos y qué actividades les causan placer. Si bien puede parecer que pertenecen a un mundo distinto, no minimices tu capacidad de conectarte. Si te acercas a ellos con interés sincero y mantienes la mente abierta, probablemente advertirás que están ansiosos de compartir y que aprecian tu interés.

Cuando estés inmerso en una relación tripartita (tú, tu hijo y tu nieto), las cosas pueden resultar un tanto delicadas. Los expertos dicen que es importante advertir dónde terminan las responsabilidades como abuelo y dónde empiezan las responsabilidades de los padres. Esto significa mantener distancia en muchas cuestiones. Por ejemplo, la disciplina, que no deben recaer sobre sus espaldas. Sin embargo, tienes el derecho de establecer y hacer cumplir algunas pautas cuando tus nietos van a visitarte.

Saber cuándo guardar secretos y cuándo romper el silencio puede ser difícil, pero la seguridad emocional y física del nieto tiene prioridad sobre la confidencialidad. Pese a las posibles dificultades, ser abuelo de un adolescente es un rol especial. ¡Disfrútalo!