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La luz natural, más salud y bienestar.

La estación primaveral, independiente de las temperaturas, trae aparejado un incremento de la luz solar, lo que claramente es beneficioso para la salud, ya que la falta de luz natural influye negativamente en el estado de ánimo y la atención, incrementando el desánimo, la fatiga y el estrés. Esto porque, según los especialistas, la luz es el agente de sincronización más importante para el cerebro y el cuerpo. De hecho, las personas que reciben más luz durante el día duermen mejor por la noche. Otros beneficios son la mejor percepción de la imagen tridimensional de los objetos, una definición perfecta de la gama de colores, menos fatiga visual. Es cierto que la luz eléctrica ha permitido el desarrollo de la economía y la realización de actividades a cualquier hora, pero ello ha significado que nos hemos alejado de las rotaciones naturales de la Tierra, que imponen la alternancia de la noche y el día, fenómenos a los que está asociado nuestro ciclo diario de sueño y vigilia. Este desequilibrio afecta el metabolismo.

Así, la luz artificial, por ejemplo la de móviles, tablets, televisión, iluminación de centros comerciales, entre otros, ha demostrado ser causa de sobrepeso en niños en edad de preescolar y adultos.

Para contrarrestar esto, lo aconsejable es desarrollar ciertas rutinas, como por ejemplo comer a las mismas horas, dormir el número de horas adecuadas y cómodamente, sin interrupciones y en total oscuridad, y exponerse a gran cantidad de luz solar durante el día, reduciendo la exposición a luz artificial.