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Nuevas tablas de mortalidad y los desafíos para el sistema de pensiones

El aumento en la esperanza de vida de los chilenos produce y determina cambios en el cálculo de las pensiones, frente a los cuáles las aseguradoras deben adaptarse de manera eficiente para minimizar el impacto de sus actuales pensionados.

El 1 de julio entraron en vigencia las nuevas tablas de mortalidad de hombres y mujeres, para el cálculo de las pensiones por retiro programado, de los aportes adicionales para pensiones de invalidez y sobrevivencia, y de las reservas técnicas que deben constituir las compañías de seguros que ofrecen rentas vitalicias y que participan del seguro de invalidez y sobrevivencia.

Chile según lo indica el último estudio de la Organización Mundial de la Salud, es el país más longevo de América Latina, y es el único país que supera los 80 años de esperanza de vida media. Este hecho que puede ser positivo para la vida de las personas, es una alerta y un desafío para el sistema de pensiones ya que el saldo acumulado al momento de pensionarse debe alcanzar para financiar más años después de la jubilación.

Las nuevas tablas, que se ajustan por ley cada seis años, proyecta que las mujeres afiliadas al sistema de pensiones que hoy tienen 60 años (edad legal de jubilación) sobrevivirían en promedio 31,4 años, esto es 1,3 años más que las estimaciones anteriores, llegando a vivir hasta los 91,4 años. En el caso de los hombres, que hoy jubilan a los 65 años, se estima que en promedio sobrevivirían 21,3 años adicionales, esto es 0,7 años más que lo proyectado anteriormente, lo que se traduce en una edad de 86,3 años.

¿Qué pasa entonces con las pensiones?

Este cambio trae como consecuencia una disminución entre el 1,5% a 2,0% en los montos de las pensiones de los nuevos jubilados que se encuentran en la modalidad de retiro programado.

En el caso de las rentas vitalicias, el cambio de tablas de mortalidad no tendrá efecto alguno para los actuales pensionados, y serán las compañías de seguros las que deberán absorber el costo de las mayores reservas que se deban constituir. Por otra parte, el impacto en el nivel de pensiones de las nuevas rentas vitalicias que se comercializan desde el 1° de julio, dependerá del grado en que las compañías se ajusten a las nuevas condiciones en este competitivo mercado.

En este contexto, Alonso Alegría, gerente segmento pensionados de la Compañía de Seguros Confuturo, señala que es “esencial que el sistema tenga la capacidad de adaptarse a esta realidad, en especial en un escenario como el actual de bajas tasas de interés”.

El experto también menciona que medidas como “la actualización de la edad de retiro y el fomento de herramientas de ahorro, sean estas obligatorias o voluntarias, el incremento de la cobertura del pilar solidario y la flexibilización de las alternativas de inversión de las AFP y de las compañías de seguros, se hacen muy necesarias para poder hacer frente a los nuevos desafíos que se presentan”.