Una buena manera de evitar incurrir en grandes gastos en solucionar problemas de la casa es realizar mantenciones periódicas.

Dentro de las medidas que puedes tomar están las siguientes:

Luz y gas:

Realizar de forma semestral una revisión del sistema eléctrico y de gas de la casa, con el objetivo de prevenir y detectar fallas antes de que causen algún problema mayor como un incendio o un accidente. Antes del invierno, incluir la calefacción y revisión de estufas.

Arreglos menores:

Cambiar luces, arreglar llaves que gotean e incluso barnizar maderas para protegerlas del frío y de la lluvia son acciones que simples que pueden ayudarte a evitar problemas mayores como filtraciones. Si nunca has incursionado en las maestranzas, lo mejor es asesorarte por algún cercano. Así, no incurrirás en gastos pero tendrás la certeza de que los arreglos están realizándose de una manera adecuada.

Electrodomésticos:

Monitorear siempre el funcionamiento de los electrodomésticos. Además de prevenir que fallen y generen daños a su hogar, el correcto cuidado y mantenimiento de ellos, puede ayudar a reducir los gastos en electricidad.

Canaletas:

Es importante no solo mantenerlas limpias de las hojas, sino que también es una instancia para revisar que no existan filtraciones en ellas. La acumulación de agua en el techo de tu casa podría generar goteras hacia el interior. ¡Evítalas!

De igual manera, es importante que si la mantención requiere de un esfuerzo físico o habilidades que creas no tener, pidas ayuda a expertos.

Cada año se suman nuevos beneficios para quienes tienen más de 60 años. Empresas públicas y privadas ofrecen interesantes descuentos que ayudan a sacarle mejor provecho a las finanzas personales. Aquí les entregamos una lista con los que consideramos pueden ser de gran utilidad:

Los ojos son conocidos como uno de los órganos más complejos después del cerebro y la base del sistema visual. Estos, como cualquier parte de nuestro cuerpo, requieren de cuidados especiales para que mantengan su función correctamente por el mayor tiempo posible. Algunos de ellos son:

Acudir, como mínimo una vez al año al oftalmólogo para revisar la visión, especialmente el fondo de ojo, la presión intraocular y el cristalino.

Hace frío, quizás llueve afuera y no siempre dan ganas de salir. ¿Qué te parece juntarte con quiénes más quieres; familia o amigos, e invitarles a ver una de esas películas que te marcó? Aquí algunas ideas de los clásicos de siempre y por qué hay que verlas una y otra vez.

Cantando bajo la lluvia (1952)

Merece estar en esta lista de mejores películas clásicas, siendo también uno de los mejores musicales de todos los tiempos. Gene Kelly, Donald O’Connor y Debbie Reynolds fueron los protagonistas de este filme que tantos temas musicales y escenas clásicas nos ha brindado. La trama de esta película clave de la historia de Hollywood, gira en torno a la figura de Don Lockwood, una estrella del cine mudo que ve cómo la industria cambia radicalmente con la llegada del cine sonoro.

Con faldas y a lo loco (1959)

Una de las mejores producciones de la hermosa Marilyn Monroe, que además reunió a Jack Lemmon y Tony Curtis. ¿Se necesita algo más? Billy Wilder nos dejó esta gran película clásica de comedia en la que un par de músicos huyen de la mafia al ser testigos de un ajuste de cuentas. Para sobrevivir a sus perseguidores, este par se hace pasar por dos intérpretes de una banda femenina.

Lawrence de Arabia (1962)

Es, sin duda, una de las mejores películas bélicas de todos los tiempos. El responsable de esta gran película es David Lean, quien realizó el retrato de uno de los personajes más controvertidos de la historia británica en el siglo XX, T. E. Lawrence. Este individuo, más conocido como Lawrence de Arabia fue un caudillo británico que lideró hordas árabes durante la I Guerra Mundial.

El Padrino (1972)

Considerada, por derecho propio, como una de las mejores películas clásicas de todos los tiempos. Marlo Brando es posiblemente su mayor atractivo. Cómo no querer compartir esta historia donde converge el honor, la familia y el «descenso» a lo más bajo del ser humano.