Visión económica 23 al 27 de marzo
PRINCIPALES NOTICIAS:
- EE.UU. abre la puerta a una salida negociada del conflicto, mientras Irán endurece su postura con nuevas condiciones.
- Mayor duración del conflicto reconfigura el panorama económico: inflación al alza, menor crecimiento y tasas altas por más tiempo.
- Gobierno chileno enfrenta presión por combustibles y activa paquete de medidas para contener su impacto.
CONFLICTO ESTADOS UNIDOS – IRÁN:
Contra las expectativas iniciales, el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos continúa extendiéndose y ya se aproxima al mes de duración, muy por sobre lo anticipado por el mercado en sus primeras evaluaciones.
Si bien han existido intentos de acercamiento entre Washington y Teherán, las posibilidades de un acuerdo siguen siendo acotadas, dada la amplia distancia entre las posiciones de ambas partes. En este contexto, Donald Trump endureció su discurso, instando a alcanzar un acuerdo en el corto plazo.
Desde la perspectiva de Estados Unidos, las principales exigencias incluyen la reapertura del Estrecho de Ormuz como zona libre de navegación, la limitación del arsenal balístico iraní —tanto en capacidad como en alcance—, la renuncia al desarrollo nuclear y el desmantelamiento de sus instalaciones asociadas. A esto se suma el fin del enriquecimiento de uranio en territorio iraní y la entrega de sus reservas al Organismo Internacional de Energía Atómica.
Irán, por su parte, ha rechazado estas condiciones calificándolas como inaceptables, y plantea como contrapropuesta garantías de no agresión por parte de Estados Unidos e Israel, junto con compensaciones económicas por los daños del conflicto y el reconocimiento de su control sobre el Estrecho de Ormuz.
En paralelo, Israel ha reiterado que mantendrá sus operaciones militares mientras no se alcance un acuerdo, lo que añade incertidumbre respecto a la viabilidad de una solución diplomática. A su vez, países del Golfo han comenzado a elevar el tono, dejando abierta la posibilidad de una participación más directa, argumentando que la actual situación afecta no solo a la región, sino también al equilibrio de la economía global.
En los mercados, los eventuales avances hacia una negociación generaron un leve alivio. Desde el cierre del viernes pasado, los principales índices bursátiles en Estados Unidos registran variaciones positivas: S&P 500 (+0,52%), Dow Jones (+1,48%) y Nasdaq (+0,23%). En Europa, el FTSE (+0,53%), DAX (+1,17%), CAC (+1,66%) y Stoxx 50 (+1,46%) también muestran avances.
Este contexto debiese traducirse en resultados positivos para las modalidades de inversión con mayor exposición internacional, tales como Europeo, S&P500, Accionario Diversificado, Internacional, Internacional Diversificado y Tecnológico.
ESTADOS UNIDOS:
En Estados Unidos, los últimos datos del mercado laboral continúan reflejando un escenario de estabilidad, en línea con la tendencia observada durante el año. No se evidencian cambios relevantes en el ritmo de contrataciones ni despidos: las solicitudes iniciales de subsidio de desempleo se mantienen en torno a las 210 mil, mientras que las solicitudes continuas se ubicaron en 1,82 millones, por debajo de las expectativas del mercado.
En paralelo, los indicadores de precios aún no incorporan completamente los efectos del alza de aranceles ni del conflicto en Medio Oriente. Este contexto refuerza la postura de cautela de la Reserva Federal de Estados Unidos, que ha optado por esperar mayor claridad en los datos antes de definir el rumbo de la política monetaria. De hecho, el mercado ha ajustado significativamente sus expectativas, pasando de anticipar hasta tres recortes de tasas en 2026 a proyectar actualmente que no habría reducciones durante ese período.
Cabe destacar que, al ser Estados Unidos un exportador neto de energía, el impacto del conflicto se concentra principalmente en precios más que en actividad. Esto sugiere que el efecto sobre el crecimiento económico sería acotado, otorgando mayor margen a la Fed para actuar con flexibilidad, incluso evaluando eventuales alzas de tasas en caso de presiones inflacionarias persistentes.
CHILE:
En el ámbito local, el crecimiento del PIB de Chile en el cuarto trimestre de 2025 alcanzó un 1,6% en comparación con igual período del año anterior. Con ello, la economía cerró el año con una expansión de 2,5%. Este desempeño estuvo impulsado principalmente por la formación bruta de capital fijo y el consumo privado, mientras que la variación de inventarios restó dinamismo al crecimiento.
Adicionalmente, el último Informe de Política Monetaria evidenció un ajuste a la baja en las perspectivas económicas. La proyección de crecimiento para 2026 se redujo desde un rango de 2%–3% a 1,5%–2,5%, reflejando un escenario externo más desafiante y el impacto del alza en los precios del petróleo.
En materia inflacionaria, el panorama también se ha deteriorado. Antes del inicio del conflicto, se proyectaba una convergencia hacia el 3% durante la primera mitad del año; sin embargo, las nuevas estimaciones apuntan a niveles cercanos al 4% anual en el segundo trimestre. Se espera que la inflación retorne al rango meta recién hacia el primer trimestre de 2027, en un contexto donde mayores costos de producción serán parcialmente traspasados a precios y parcialmente absorbidos por las empresas a través de menores márgenes.
El conflicto internacional ha tensionado además la agenda económica local, impactando al gobierno entrante, que contemplaba una reducción relevante del gasto público. En este contexto, el debate sobre la continuidad del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles ha cobrado protagonismo, ante la falta de recursos fiscales para sostenerlo en su forma actual.
En línea con esto, el viernes pasado se oficializó un cambio en su funcionamiento, ampliando el período de cálculo del precio desde dos a cuatro semanas. Esta modificación, que comienza a regir esta semana, implica ajustes más graduales, pero también más persistentes en el tiempo.
Adicionalmente, el gobierno ha propuesto un conjunto de medidas para mitigar el impacto del alza de combustibles, entre ellas: congelamiento de tarifas del transporte público, subsidios focalizados a regiones, estabilización del precio de la parafina, apoyo a taxistas y colectiveros, y extensión del crédito del impuesto específico a empresas no transportistas.
En los mercados, el IPSA ha seguido la tendencia positiva de las bolsas internacionales, acumulando un alza de 1,42% en la semana y ubicándose en torno a los 10.420 puntos. Por su parte, el cobre se transa en 5,46 dólares la libra, registrando una caída de 1,82% desde el inicio del conflicto.
El tipo de cambio ha reflejado una mayor volatilidad, con una depreciación del peso chileno de 7,64% desde el inicio del conflicto, fluctuando entre $905 y $935 durante la última semana, con jornadas que han mostrado movimientos superiores a los $20.
En este contexto, se proyectan rendimientos positivos para las modalidades de inversión con exposición local, tales como Moderado Chile-Global, Moderado Chile y Acciones Chile.