Vision económica 02 al 06 de marzo
PRINCIPALES NOTICIAS:
- Estados Unidos informó la muerte de Ali Khamenei, líder supremo de Irán, tras un ataque coordinado el pasado sábado. En respuesta, Irán inició bombardeos contra aliados de EE.UU. y objetivos en la zona del Golfo Pérsico.
- Los mercados financieros reaccionaron con alta aversión al riesgo, provocando caídas generalizadas en los principales índices bursátiles a nivel global.
- El IPSA se alineó con la tendencia internacional y retrocedió momentáneamente por debajo de los 10.000 puntos.
CONFLICTO ESTADOS UNIDOS – IRÁN:
El sábado 28 de febrero el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel escaló de manera significativa, luego de que un ataque estadounidense provocara la muerte de Ali Khamenei, líder supremo de Irán y máxima autoridad política y religiosa del país desde 1989. La situación generó una reacción inmediata por parte de Irán, que respondió con ataques dirigidos a bases y activos militares estadounidenses, además de objetivos civiles en Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudita, Kuwait y Qatar.
Estos seis países conforman la región del Golfo Pérsico, donde se ubica el estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave para el comercio energético mundial, ya que por esta vía transita entre el 20% y el 30% del petróleo que se comercializa a nivel global.
Los mercados financieros reaccionaron rápidamente ante el aumento de la incertidumbre geopolítica, registrando caídas generalizadas en las principales bolsas del mundo. En Estados Unidos, el S&P 500 retrocedió 2,49%, el Dow Jones cayó 2,39% y el Nasdaq perdió 2,70%. En Europa, el CAC 40 descendió 5,78%, el DAX 6,78%, el FTSE 100 cayó 4,73% y el Euro Stoxx 50 retrocedió 5,24%. En Asia se replicó la tendencia negativa, con el Nikkei cayendo 8,89%, el Hang Seng 6,25% y el CSI 300 retrocediendo 2,58%.
Las monedas también reflejaron el movimiento hacia activos de refugio, con un fortalecimiento relevante del dólar frente a sus principales pares. El peso chileno se depreció 5,37%, superando los $920 por dólar y registrando un alza superior a $30 en una sola sesión. El euro, en tanto, retrocedió 2,16%.
En materias primas, el petróleo experimentó fuertes alzas ante el riesgo de interrupciones en el suministro energético global. Tanto el Brent como el WTI subieron aproximadamente 17%, impulsados por la preocupación de que el conflicto afecte el tránsito por el estrecho de Ormuz y limite la oferta mundial de crudo.
La principal interrogante ahora es la duración e intensidad del conflicto y sus efectos económicos en el mediano plazo. De extenderse por más de algunas semanas, el mercado proyecta que los precios del petróleo podrían estabilizarse en torno a los US$80 por barril. Un escenario de energía más cara implica mayores costos de producción, presiones inflacionarias persistentes y menor espacio para recortes de tasas por parte de los bancos centrales.
En este contexto, aumenta la probabilidad de que la Reserva Federal mantenga su tasa de interés en la reunión de septiembre y que eventuales recortes se posterguen hacia fines de año. Adicionalmente, el alza de costos reduce márgenes empresariales y, junto con tasas de interés más altas, presiona las valorizaciones bursátiles, lo que podría profundizar la corrección de los mercados, incluso considerando que los fundamentos macroeconómicos de Estados Unidos venían respaldando niveles de valorización más elevados.
En lo que va de la semana, las modalidades de inversión S&P500, Accionario Diversificado, Internacional, Internacional Diversificado y Tecnológico han mostrado desempeños positivos, explicados principalmente por la fuerte depreciación del peso chileno frente al dólar. Al aislar el efecto cambiario, el rendimiento subyacente de los activos internacionales habría sido negativo.
CHILE:
En el plano local, el IPSA ha seguido la tendencia de los principales índices bursátiles internacionales y llegó a retroceder 8,18% respecto del cierre del viernes pasado, perforando momentáneamente el nivel de los 10.000 puntos. Posteriormente, el índice intentó recuperar parte de las pérdidas y, durante la sesión del jueves, transaba en torno a los 10.280 puntos.
Este comportamiento refleja la alta sensibilidad de Chile a los escenarios externos, dado que se trata de una economía pequeña y abierta al comercio internacional. En este contexto, los shocks globales tienden a transmitirse con rapidez a los mercados financieros locales. Como consecuencia, este escenario debería traducirse en rendimientos negativos para las modalidades de inversión Moderado Chile-Global, Moderado Chile y Acciones Chile.
En materia de actividad económica, el IMACEC de enero sorprendió negativamente al ubicarse muy por debajo de las expectativas del mercado. La actividad registró una contracción anual de 0,1%, frente al crecimiento de 1,0% que se esperaba. En el desglose sectorial, la minería cayó 1,0%, mientras que el resto de los sectores mineros se mantuvo sin variaciones relevantes. El sector servicios fue el principal soporte de la actividad, con un crecimiento de 1,4%. En comparación con el mes anterior, la economía mostró una expansión marginal de 0,2%.
Por su parte, el mercado laboral también mostró señales de debilitamiento. La tasa de desempleo se ubicó en 8,3% en el trimestre noviembre–enero, por encima del 8,1% proyectado por el mercado. Durante el período se crearon 109 mil empleos; sin embargo, la fuerza laboral aumentó en 148 mil personas, lo que explica el incremento en la tasa de desocupación.
Hacia adelante, en un escenario de normalización del conflicto en Medio Oriente, la perspectiva para Chile continúa siendo favorable. El mercado proyecta que el IPSA podría retomar niveles cercanos a los 11.000 puntos y que el tipo de cambio tendería a apreciarse hacia niveles en torno a $860 por dólar.