Jubilación
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Cómo mantener el ánimo en invierno
En invierno es común que las bajas temperaturas, la lluvia o los días más cortos te den más ganas de quedarte en casa. Abrigarse, descansar y bajar un poco el ritmo también es necesario, pero es importante cuidar que eso no se transforme en aislamiento.
Este tema es especialmente relevante en las personas mayores. Según el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, en Chile el 49,2% de las personas mayores vive soledad no deseada y el 55,5% presenta alto riesgo de aislamiento social. Además, un 30,7% experimenta ambas situaciones al mismo tiempo. Por eso, sostener los vínculos y las rutinas cotidianas puede ser una forma concreta de cuidar tu bienestar.
Mantener el contacto con otras personas ayuda al ánimo. Una llamada, un mensaje, una visita breve o una invitación a tomar té pueden hacer una gran diferencia. No siempre se necesitan grandes panoramas; a veces basta con sostener pequeñas rutinas de encuentro con familiares, amistades o vecinos.
También puede ser útil adaptar las actividades que ya disfrutas. Si caminar se hace más difícil por el frío, se puede elegir un horario con más luz o hacer recorridos más cortos. Si reunirse fuera de casa no resulta cómodo, se puede proponer un encuentro en el hogar, cocinar algo sencillo, jugar cartas, mirar una película o compartir una conversación tranquila.
Los hobbies también ayudan a mantener la mente activa y el día más entretenido. Leer, tejer, pintar, ordenar fotografías, escuchar música, cuidar plantas o aprender algo nuevo son formas simples de ocupar el tiempo con actividades que entregan bienestar.
Otra recomendación es mantener cierta rutina diaria. Levantarse, vestirse, ventilar la casa, recibir luz natural cuando sea posible y planificar pequeñas tareas ayuda a darle estructura al día. Incluso en invierno, salir unos minutos, abrir las cortinas o moverse dentro de la casa puede mejorar la energía.